¿Cuál es la mejor alimentación para abejas en otoño?
¿No sabes como alimentar a tus abejas en otoño para prepararlas para el invierno? ¡Te lo explicamos!
El cuidado de las colmenas en otoño es una de las etapas más importantes en la cría de abejas, y una de las labores que más exige la atención constante por parte del apicultor.
Mientras que la primavera es la estación en la que las abejas lo preparan todo para la cosecha de miel, el otoño es un punto crítico en el que se decide el futuro de la colmena, y en el que van a necesitar “una ayudita extra” para sobrevivir.
Tras un verano que, en los últimos años, suele venir marcado por sequías extremas y olas de calor que debilitan las colonias, la llegada de los días cortos y el frescor nocturno obliga al apicultor a actuar con precisión. No se trata solo de dejar a las abejas a su suerte; se trata de asegurar que tengan las herramientas biológicas y materiales para sobrevivir.
En este sentido, la alimentación de las abejas en otoño se convierte en el pilar central de nuestra gestión, asegurando que el motor de la colmena no se detenga antes de tiempo y que las "abejas de invierno" nazcan fuertes y bien nutridas.
¿Qué hacen las abejas en otoño?
Para entender por qué hacemos lo que hacemos, primero debemos comprender qué está pasando dentro de la caja de madera. El comportamiento de la abeja cambia radicalmente cuando percibe que el campo deja de ofrecer néctar de forma abundante.

De la recolección al horro de energía
Durante el verano, la abeja obrera vive rápido y muere joven (apenas unos 45 días) debido al desgaste físico del pecoreo. En otoño, la colonia entra en un modo de "conservación".
La reina reduce la puesta de huevos y las obreras dejan de buscar expandirse para centrarse en organizar las reservas de miel y polen cerca del nido de cría. Todo se vuelve más compacto y eficiente.
El nacimiento de las "abejas de invierno"
Este es el cambio biológico más fascinante. Las abejas que nacen al final del otoño son fisiológicamente distintas a las de verano. Tienen mayores reservas de cuerpos grasos y vitelogenina, lo que les permite vivir varios meses en lugar de semanas.
Su misión no es recolectar miel, sino mantener la temperatura del bolo invernal y alimentar a la primera cría de la primavera siguiente.
La expulsión de los zánganos
El otoño es una época despiadada para los machos; Como los zánganos no trabajan ni recolectan, y su función reproductiva ya no es necesaria con el fin de la temporada de cría, las obreras dejan de alimentarlos y los expulsan de la colmena. Es una señal clara de que la colonia está cerrando filas para ahorrar recursos.
¿Cuándo debes empezar a preparar tus colmenas para el otoño?
La mayoría de apicultores novatos cometen el tremendo error de esperarse a que lleguen las primeras horas de frío para empezar a preparar las colmenas. Pero no, no hay que esperar a que las temperaturas bajen de los 10-12ºC. Todo lo contrario, debes empezar los preparativos justo después de la última gran cosecha de miel, a finales de agosto/principios de septiembre.
Es fundamental que las intervenciones del apicultor se realicen mientras las abejas todavía tienen actividad de vuelo y las temperaturas diurnas permiten abrir la colmena sin enfriar excesivamente el nido.
Preparar la colmena en este momento permite que cualquier suplemento alimenticio que demos sea procesado y almacenado correctamente antes de que el bolo invernal se cierre definitivamente. Además, nos da margen de maniobra para corregir problemas de salud o de población que, de otro modo, serían fatales en noviembre.
Cómo preparar la colmena para el otoño
Una vez que tenemos claro el "cuándo", vamos al "cómo". La preparación otoñal es un proceso integral que abarca desde la carpintería hasta la nutrición.

Revisión y mantenimiento de las colmenas
No podemos pretender que una colonia sobreviva al frío y la humedad en una caja rota. El estado físico de la colmena es nuestra primera línea de defensa.
Reparación de grietas y agujeros
Revisa las tapas y los laterales de las colmenas, pues cualquier fisura es una fuga de calor y una invitación para el pillaje o la entrada de roedores. Si una cámara de cría está muy deteriorada, es mejor cambiarla ahora que en mitad del invierno.
Reducción de piqueras
Al reducir el tamaño de la entrada, ayudamos a la colonia a mantener el calor interno y, sobre todo, facilitamos la defensa contra las abejas pilladoras y las avispas, que están muy activas en esta época. También evita la entrada de ratones que buscan refugio cálido.
Gestión del espacio interno
Elimina los panales viejos, negros o con moho. Si la colonia es pequeña, no dejes espacio vacío de más. Puedes usar tableros de poliestireno o el famoso "poncho" (plástico que envuelve los panales ocupados) para reducir el volumen de aire que las abejas deben calentar.
Limpieza de fondos
Vacía las bandejas de los fondos sanitarios y retira restos de cera o suciedad del suelo de la colmena para evitar la proliferación de hongos.
Revisión de la población y salud de la colmena: El combate contra la Varroa
No estás preparando únicamente la colmena para hacer frente al otoño, sino también para el frío, momento en el que suelen enfermar y te puedes llevar una sorpresa muy desagradable en el futuro.
Así que te aconsejamos:
Aplicar tratamiento contra la varroa
El ácaro Varroa destructor es la mayor amenaza. En otoño, como hay menos cría, la varroa es más vulnerable porque hay más ácaros sobre las abejas (fase forética) y menos escondidos dentro de las celdillas. Muchos apicultores optan por "rascar la cría" operculada para eliminar los ácaros ocultos y hacer que el tratamiento sea 100% eficaz.
Evalúa el estado de las reinas
¿Es la reina joven y vigorosa? Algunos apicultores expertos prefieren cambiar la reina en otoño por una ya fecundada. Una reina joven apenas se desgasta en invierno y arrancará la primavera con una potencia que una reina vieja no puede igualar.
Reunir colonias
Es una regla de oro: es mejor invernar una colmena fuerte que dos débiles. Si tienes una colonia que apenas ocupa 3 o 4 cuadros, lo más inteligente es unirla a otra más fuerte. Una colonia pequeña consumirá todas sus reservas intentando calentarse y acabará muriendo, mientras que unida a otra, aportará sus abejas a un bolo térmicamente eficiente.

Revisión de las reservas de alimento en la colmena
Antes de alimentar artificialmente, debemos saber qué hay en la despensa. Una colmena fuerte debería tener entre 15 y 20 kg de miel almacenada.
- Equilibrio miel/polen: No solo necesitan energía (miel), también necesitan proteína (polen) para alimentar a la cría de relevo.
- Monitorización: Si no tienes balanzas digitales, inclina la colmena desde atrás. Si se siente ligera como una pluma, tienes un problema grave que requiere intervención inmediata.
- Ubicación de las reservas: La miel debe estar rodeando el nido de cría, como una corona y en los laterales, para que las abejas no tengan que desplazarse lejos del bolo para comer cuando haga mucho frío.
¿Qué alimentación hay que darles a las abejas en otoño? ¡La parte más importante del cuidado de las colmenas en otoño!
Además de comprobar sus reservas de alimento, según lo que tengan guardado en la despensa, será recomendable que las ayudes a alimentarse, para lo que debes darles:
Miel natural
Si tienes panales de miel sobrantes de otras colmenas sanas de tu propio apiario, es lo ideal. Introduce el panal cerca del nido.
Nunca uses miel de procedencia desconocida o comprada en supermercados, ya que puede transmitir enfermedades graves como la Loque Americana. Además, alimentar con miel líquida en alimentadores tiene un alto riesgo de provocar pillaje debido a su fuerte olor.
Alimentación proteica con tortas o pastas
Si el campo está seco y no hay polen, las abejas de invierno no se formarán bien. Las tortas proteicas estimulan la cría y aseguran que las abejas nazcan con las reservas grasas necesarias. Se colocan directamente sobre los cabezales de los cuadros, cerca de la cría.
Alimentación de mantenimiento con azúcar sólido
Son ideales para cuando las temperaturas ya han empezado a bajar. No estimulan la puesta de la reina (lo cual es bueno en esta fase para no desgastar a la colonia), pero proporcionan una fuente constante de energía. Las abejas lo consumen lentamente según lo necesitan.
Alimentación líquida estimulante
Se utiliza jarabe de azúcar (preferiblemente sacarosa o preparados comerciales de alta calidad).
- Estimulación (1:1): Se usa si queremos que la reina ponga un poco más antes de que llegue el frío total.
- Reservas (2:1): Es un jarabe más espeso (más azúcar, menos agua) que las abejas almacenan rápidamente en las celdillas como si fuera miel.
No des alimento líquido si ya hace mucho frío, ya que las abejas no podrán evaporar el exceso de humedad, lo que puede provocar disentería y humedad excesiva dentro de la colmena.
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